Sobre mí
Victoria García, asesora inmobiliaria de confianza
Hola, soy Victoria

Mi vínculo con el sector inmobiliario, y sobre todo con los hogares, viene de lejos. Desde pequeña me ha interesado lo que pasa cuando cruzas una puerta: los espacios, lo que pueden llegar a ser y las personas que los habitan.
Con los años también viví el proceso desde el otro lado, como compradora y vendedora, y aprendí lo importante que es sentirse bien acompañado (y lo frustrante que es cuando no lo estás). Llegué a este trabajo por una visita que casi no hago… y por la conexión humana que hizo que viera un espacio con otros ojos.
Hoy acompaño a personas que buscan, venden o alquilan con un enfoque sencillo: escucha, empatía y claridad, cuidando tanto lo emocional como lo práctico, y mirando más allá de lo típico cuando hace falta (vivienda, locales, terrenos o nuevas formas de vivir).
Mi camino hasta aquí
Aprendí desde dentro (sin darme cuenta)
De pequeña cambié un par de veces de vivienda y recuerdo perfectamente aquellas visitas junto a mi madre: me fascinaba entrar en cada casa, imaginar posibilidades y escuchar a las personas que nos las enseñaban. Esos recuerdos se quedaron grabados en mí y, sin saberlo entonces, marcaron mi camino.
Fui compradora y vendedora antes que agente
Mucho tiempo después, compré mi primer estudio junto a mi marido, esa primera vivienda que una adquiere con toda la ilusión del mundo. Con el tiempo, la familia creció y tuve que vender aquel hogar para poder acceder al siguiente. Fue entonces cuando entendí la importancia de contar con un agente que escuche, empatice, y sepa sacar el máximo valor de una vivienda.
También viví la cara B
No me libré de experimentar todo lo que no debería pasar: la frustración de visitar casas mal presentadas, o encontrar agentes que no acudían a las citas o no entendían lo que realmente buscaba. Y confirmé algo: la cercanía y la profesionalidad no son opcionales, son la base de una buena experiencia inmobiliaria.
Y llegué a este mundo por una visita que casi fue un “no”.
Fui a visitar una casa que no me llamaba nada por el anuncio. Pero la ilusión y la visión que transmitió la persona que me la enseñó me hicieron verla con otros ojos… y acabé comprándola. Aquella conexión humana fue tan especial que terminó llevándome a mi primer trabajo inmobiliario. Desde entonces no he dejado de aprender, crecer y valorar cada historia que acompaño.

A veces ocurre ese “flechazo” inmobiliario: la casa adecuada aparece y lo sientes de inmediato.
Me gusta pensar que los agentes somos un poco celestinos que ayudamos a encontrar “el amor de tu vida” en forma de hogar.
Cómo te acompaño
Hoy, como agente inmobiliaria, mis valores fundamentales son escuchar, empatizar e interpretar lo que cada persona realmente necesita. A veces ni nosotros mismos sabemos expresarlo; otras, simplemente necesitamos a alguien que traduzca nuestras sensaciones o nos dé ese pequeño empujón.
Sé que vender o comprar una vivienda nunca es un proceso trivial: implica emociones, cambios vitales, compromisos económicos y, en ocasiones, circunstancias difíciles. Por eso mi enfoque combina cercanía y profesionalidad: quiero que quienes confían en mí se sientan acompañados y seguros en cada paso.
Mi forma de trabajar
Cuando preparo una vivienda para enseñarla, a veces basta con una despersonalización y puesta a punto para que las visitas fluyan y el espacio se entienda mejor. Y, si el caso lo requiere, también ofrezco home staging, una intervención más completa que se valora y se presupuesta aparte.
Para hacerlo con criterio, me he formado en home staging (Home Staging School 2025, avalado por la AHSE) y en fotografía inmobiliaria (Fotocasa – Juan Roig, 2025).

En qué puedo ayudarte
Si estás buscando
A veces el hogar perfecto no es una vivienda lista para entrar, sino un terreno para construir, un local para transformar o una alternativa de coliving. Existen muchas formas de vivir, y mi labor es mostrarte esas posibilidades.
Si vas a vender o alquilar
Te ayudo a dar el siguiente paso con confianza, poniendo en valor tu vivienda y cuidando la experiencia para que sea clara y tranquila.
Si necesitas claridad y trámites bajo control
Orden, tiempos realistas y decisiones con calma: para que el proceso no te desborde.
Mi propósito
Creo firmemente que la vivienda evoluciona con nosotros. La casa es como un traje que nos envuelve y nos acompaña en cada etapa de la vida.
Mi propósito es conectar personas con los espacios que necesitan para ser felices, y ayudar también a quienes ya tienen una vivienda a dar el siguiente paso con confianza y tranquilidad.

